Aprender algo nuevo siempre implica esfuerzo, pero para muchos adultos mayores este reto parece aún más grande. Una de las razones principales es la creencia de que “ya es tarde” o que aprender después de cierta edad no vale la pena. Este mito es muy común y termina desmotivando a quienes, en realidad, tienen gran capacidad de aprendizaje durante toda su vida.
Sin embargo, hay una razón silenciosa —pero decisiva— que explica por qué muchos dejan pasar oportunidades de crecimiento… y entenderla puede transformarlo por completo. ¿Quieres saber cuál es?
